Eduardo Barco | sobre mi
Pagina web Eduardo Barco con sus trabajos, exposiciones y obras
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En el fondo quizá solo trato de preguntarme qué es el espacio y la relación entre las cosas; cuál es mi espacio, donde y de qué manera me relaciono con ellas.
 
Desde territorios funcionalmente planos, (me inicié desde la pintura) hasta donde me encuentro (habiéndome testado en escultura, arquitectura, fotografía, gráfica, diseño, mobiliario, cerámica…), camino con desafecto y distancia observándome y buscando un sentido para un territorio visual que parece fuera de todo sentido.
Cruzo fronteras naturales entre orden y desorden.
Libero mi trabajo del peso pesado que supone la narratividad.
Ni doy ni encuentro indicaciones de por dónde seguir ni destino fijado. Me gusta la emoción de la brusquedad.
 
En el camino he ido multiplicándome. Del plano a las tres dimensiones, de la certeza a los matices, escalando peldaños y añadiendo miradores. No entiendo de artes mayores ni menores, para mí todo es ejercicio.
 
En el fondo quizá todo es un proceso de conocimiento de la realidad desde un punto de vista constructivo y sabiendo de lo efímero de las cosas. Inmediatez. Evitando referencias temporales.
Creo en la naturaleza de las cosas, su apariencia natural y como la luz añade acepciones a lo que creemos ver. La naturaleza me enseña la grandeza de lo práctico, lo eficaz de sus formas, su congruencia. Es lo que es y no puede ser otra cosa. He podido comparar paisajes prefabricados planos holandeses con castellanos, montañas francesas, americanas, y cuando se ha trastocado esa naturaleza, la realidad se vuelve otra.
Anhelo utilizar el silencio como objeto de reflexión. Quiero obras que silencien el ruido.
 
 
Alguien una vez hablando de mi utilizó a Ricardo Piglia, ojalá fuera así; “es uno de esos hombres que con obstinada voluntad sigue adelante con su obra a pesar de todo, como si no pudiera hacer otra cosa (…) solo le importa encontrar un interlocutor para su obra secreta”.
 
EB
2.2019